Adelantar sin escuchar al rival.


Adelantar sin escuchar al rival.

Y de pronto, el sonido del motor. Después de tantos años de silencio, Lydia Sempere ( Pilotar en silencio) descubrió lo que tantas veces se había imaginado. Y para lo que muchos puede ser molesto o ruidoso, para esta piloto de 23 años fue la melodía perfecta de sus sueños. El sonido del motor de un coche, por fin, en sus oídos, gracias a los implantes cocleares que paliaban, aunque fuera en una parte, la sordera bilateral con la que nació. «Me imaginaba un ruido muy fuerte, ya que cuando me ponía los implantes cocleares sin el casco, durante mis descansos en el paddock, y escuchaba los motores desde fuera pensé que estando sentada con el motor al lado, pues sería un ruido fuerte e incluso algo molesto. Pero cuando los escuché por primera vez fue una de las sensaciones más bonitas que he vivido durante mi trayectoria deportiva, me emocioné muchísimo, porque noté cómo cambiaba las sensaciones, ese ruido que me imaginaba fuerte me encantó ya que se vive más. Y se disfruta el doble», explica Sempere ( @lysem97) a ABC.

La piloto valenciana ya estaba enamorada de la velocidad desde pequeña, por la pasión de su padre y el motocross, subida en una moto desde la infancia. Pero la sordera le afectaba mucho el equilibrio, por lo que se pasó a los karts a los 7 años. Sobre la estabilidad de las cuatro ruedas comenzó a esculpir su trayectoria en silencio.

Porque en su camino hacia la élite Sempere ha tenido que lidiar con las limitaciones que, en muchas ocasiones, le ponían los demás. Y no siempre la causa era la sordera que ella llevaba de forma natural. «Cuando era pequeña en mis primeros años los niños se burlaban de mí, y me tiraban mucho de la pista, entonces llegué a decirle a mi madre que me cortara el pelo, como los chicos, para no aparentar ser una chica y poder hacerme amiga de ellos». En el presente también sabe que algunas empresas no han apostado por ella por ser mujer. «Por eso luchamos todas, por tener esas oportunidades como el resto».

Afirma que cada vez hay más inclusión por parte de la sociedad con las personas con discapacidad. «Hay deportes inclusivos, como en mi caso, que también jugué en la selección española de Fútbol Sala para Sordos, realizando el primer mundial en Suiza. Fue un deporte totalmente inclusivo, y con la oportunidad de jugar sin que la audición sea un impedimento», recuerda Sempere.

Casco a medida.

Pero en el terreno de los coches hubo mucho que hacer en el aspecto técnico para tener esa oportunidad de escuchar los motores. Durante mucho tiempo, Sempere tuvo que competir en silencio, lo que mermaba su potencial: «El pilotar sin escuchar me creaba mucha inseguridad e incertidumbre de lo que pasaba a mi alrededor. No sabía por dónde venían los pilotos para poder cubrir mis huecos y defender mi posición durante la carrera. Además de no escuchar el motor, no tenía la oportunidad de entenderlo, y poder trabajar con él, ni dar información de cómo trabajaba a mi equipo». Y de pronto, Marc Gené, entre otros colaboradores, le cambió la vida. La ayudó a crear el casco con el que eliminar esas barreras que le impedían progresar. «Empezar a correr escuchando fue un giro completo como piloto», reconoce. Y lo explica: «Para mí era imposible ponerme el casco sin ninguna adaptación, y no había soluciones, los cascos normales no permitían que yo escuchara. La clave era unas aberturas que me permitieran tener el casco puesto con los implantes cocleares conectados. Y toda la parte interna está adaptada a la forma de los implantes cocleares para que se mantengan en la cabeza». Una obra de ingeniería con la que seguir aspirando a sueños cada vez más altos.

Está labrando el siguiente, competir en el Campeonato de España de Turismos y ser la primera mujer en ganarlo. Ha puesto en marcha una campaña de micromecenazgo, con la que ya lleva 2.000 euros recaudados, un 10 por ciento de lo que necesita. ¿Por qué este campeonato? «Me llama muchísimo la atención el hecho de poder escoger tu marca de coche, tener esa oportunidad de correr con el coche que te gusta; y es un campeonato que tiene mucha repercusión mediática». Medios y repercusión es lo que necesita para competir por ella y por todas. «Estoy luchando por que se cumpla mi sueño la próxima temporada, pero sola no lo puedo conseguir. Siempre he creído que muchos pequeños gestos son los que consiguen grandes cosas. También me gustaría recibir apoyo de instituciones públicas y empresas privadas. Es el momento de apoyar al deporte femenino y al inclusivo y dar visibilidad a mensajes como el que yo quiero transmitir a la sociedad: que no hay que ponerse límites. Hay que invertir más que nunca en valores».

Más información: ABC SEVILLA.