Así es Adriana Cerezo, la taekwondista de 17 años ganadora de la primera medalla española en Tokio.


Así es Adriana Cerezo, la taekwondista de 17 años ganadora de la primera medalla española en Tokio.

Tiene solo 17 años y se ha convertido en la primera deportista española en conseguir una medalla olímpica en Tokio. Adriana Cerezo, que compite en la categoría de -49 kilos en taekwondo, ya anunció que no dejaría “pasar la oportunidad” y no lo ha hecho.

Ha llegado a los Juegos Olímpicos en “proceso de formación” como ella misma lo define y ha sido la primera de su equipo en debutar. Es la segunda deportista más joven de la delegación española en los Juegos de Tokio y la primera en sumar una medalla de plata para España tras enfrentarse en la final a la tailandesa Panipak Wongpattanaki.

Este sábado, su sonrisa, que tanto la caracteriza, ha traspasado la pantalla contagiando su ilusión a todos los que la han visto competir. Una sonrisa que no ha perdido a pesar de la derrota en la final. «Siento muchísimo que haya tenido que ser así, no lo siente nadie más que yo», ha declarado, para después agradecer todo el apoyo recibido.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha felicitado a Adriana por su medalla de plata. «Un espectacular combate de taekwondo y una gran lección de madurez de esta joven madrileña de 17 años. Te espera una carrera inmensa», ha escrito en un tuit.

La deportista también ha recibido la felicitación de los Reyes. «Con solo 17 años has sabido competir con determinación, confianza y precisión ¡Seguro que muchos medallistas españoles te seguirán!», han afirmado en un mensaje en Twitter.

Las películas de Jackie Chan y su abuelo, impulsores.

Adriana nació el 24 de noviembre de 2003 en Alcalá de Henares. Se enamoró del deporte con el que este sábado ha entrado a formar parte de la historia de los juegos olímpicos, viendo películas de artes marciales de Jackie Chan y Bruce Lee junto a su abuelo. Fue precisamente su abuelo materno quien la llevó a un gimnasio para que practicase taekwondo cuando solo tenía 4 años. Sus padres no lo supieron hasta su primer examen de cinturón. «Mi abuelo me llevaba a las clases a escondidas, en secreto», recordaba Adriana Cerezo a NIUS, antes de viajar a Tokio.

En los últimos cuatro años ha disputado 55 campeonatos. Ha obtenido el oro en 44 y subido al pódium en 48 ocasiones. Desde los 11 años entrena en el club Hankuk de San Sebastián de los Reyes dos horas diarias. Los fines de semana, dos horas por la mañana y dos por la tarde.

Asegura que el taekwondo es su pasión y que no le pesan las horas de entrenamiento, en las que suele escuchar reguetón ya que como ella misma explica «me da subidón, me pone la pilas».

Triunfa en el tatami y también en los estudios. Aunque no ha sido fácil compaginar los entrenamientos con el instituto, Cerezo ha conseguido un 13 en la prueba de acceso a la Universidad.

Este sábado ha saltado al tatami del pabellón del Makuhari Messe con una cinta en el pelo que se ha convertido en su amuleto en las grandes competiciones. Antes de la cita olímpica llegó a asegurar que si conseguía una medalla, se haría un tatuaje.

ntes de la cita olímpica, Adriana soñaba con la medalla. Con 17 años ha cumplido su sueño convirtiéndose en medallista olímpica, igual que Brigitte Yagüe, su referente en el taekwondo y plata en los Juegos de Londres de 2012.

Desde Navezuelas, familiares y amigos han seguido muy de cerca su participación en los Juegos de Tokio. El pabellón deportivo de esta pequeña localidad de apenas 646 vecinos se ha llenado de banderas y pancartas, para animar a la joven vinculada al municipio por sus abuelos. Los asistentes han podido disfrutar de cada uno de los combates a través de una gran pantalla.

Actuación impecable.

Llegó a los juegos sin medir sus fuerzas con otras competidoras asiáticas, pero eso no le ha impedido derrotar en una actuación memorable a la china Jingyu Wu (33-2), doble campeona olímpica en Pekín 2008 y Londres 2012. Obteniendo así, el pase a semifinales.

La joven madrileña consiguió ante la doble campeona olímpica, un 9-0 favorable en el primer asalto con dos patadas en la cabeza, una al cuerpo y un puñetazo. Sin embargo, fue en el segundo asalto donde exhibió toda su calidad ante una rival completamente desarbolada que encajó un parcial de 24-2, incluidas cinco patadas a la cabeza y otra más con giro incluido. El marcador reflejaba un 33-2 antes del tercer asalto y, debido a la diferencia superior a 20 puntos, la eliminatoria finalizó sin ni siquiera disputar el último parcial.

Ya en semifinales, la taekwondista española mostró una enorme superioridad para deshacerse de la turca Rukiye Yildirim (39-19), número tres del ranking mundial.

En la final, a solo 17 segundos de que terminase el tercer asalto, Adriana dominaba en el marcador por 9-10, frente a la vigente campeona del mundo y número uno del ranking, la tailandesa Panipak Wongpattanaki, pero una patada le apartó del oro. La joven de 17 años se convertía así, con una gran actuación en los Juegos de Tokio, en subcampeona olímpica.

Cerezo ya había asegurado que tenía “muchas ganas y creo que es un buen cuadro, para mí, el mejor que me podía tocar”.

Adriana ha llegado a los Juegos Olímpicos de Tokio como vigente campeona de Europa, tras su participación en el Preolímpico de Sofía en Bulgaria, donde consiguió uno de los dos billetes que estaban en juego para la categoría de -49 kilos.

Antes del inicio de la cita olímpica, Cerezo ya había adelantado que “cualquiera de los cuatro puede sacar medalla y en un campeonato como este la consigue el que uno menos espera”. Adriana, que ha pasado de ser una promesa del taekwondo español a un referente con este subcampeonato olímpico, lo ha conseguido.

Más información: NIUS.