Celebración descontrolada en las calles de Cádiz.


Celebración descontrolada en las calles de Cádiz.

Aunque los jugadores optaron por hacer su propia celebración, lejos de los aficionados, lo cierto es que el ascenso del Cádiz volvió a dejar una imagen desoladora en las calles de la ciudad, con miles de personas aglomeradas, sin cumplir con el distanciamiento social y sin mascarilla, en muchos casos.

Con gritos de «a Primera, a Primera» los jugadores del Cádiz celebraron anoche su ascenso a Primera División, en un acto festivo desarrollado en la Ciudad Deportiva, manifestación de alegría que también expresaron los aficionados en las calles de la población.

Aunque los jugadores optaron por hacer su propia celebración, lejos de los aficionados, lo cierto es que el ascenso del Cádiz volvió a dejar una imagen desoladora en las calles de la ciudad, con miles de personas aglomeradas, sin cumplir con el distanciamiento social y sin mascarilla, en muchos casos.

Con gritos de «a Primera, a Primera» los jugadores del Cádiz celebraron anoche su ascenso a Primera División, en un acto festivo desarrollado en la Ciudad Deportiva, manifestación de alegría que también expresaron los aficionados en las calles de la población.

Mientras tanto, numerosos aficionados celebraron anoche en las calles de la localidad gaditana el sexto ascenso del Cádiz a Primera División, conseguido matemáticamente después del triunfo del Real Oviedo en La Romareda frente al Zaragoza (2-4), lo que ha dejado a los maños sin opciones de alcanzar a los pupilos de Álvaro Cervera.

Coches haciendo sonar las bocinas por las calles y aficionados ataviados con banderolas y bufandas llenaron de colorido la celebración. La fuente de Puerta de Tierra, lugar de reunión en las celebraciones del Cádiz, permaneció vallada y custodiada por la Policía Nacional.

El Ayuntamiento de Cádiz huizo un llamamiento a la «responsabilidad» de la afición del Cádiz CF, a la que pidió «sentido común, civismo» y que siguiera «las recomendaciones de las autoridades sanitarias» para evitar un posible rebrote de coronavirus en la celebración del ascenso a Primera.

No pudo evitarse, eso sí, que la gente formara grandes aglomeraciones en una alegría contagiosa que podría tener sus consecuencias en unos días, pues muchos de ellos no llevaban mascarilla a pesar de la recomendación generalizada para su uso.

Más información: ABC.