Chelsea – Sevilla (0-0): A la altura de la cita.


Chelsea – Sevilla (0-0): A la altura de la cita.

Por si en Londres no se habían enterado, ahí está el Sevilla. Un equipo serio, ordenado, intenso, capaz, que quiere la pelota, que busca el arco rival, el merecedor del triunfo que se vuelve de Stamford Bridge dejando en calderilla los 247 millones de inversión de un Chelsea que ya intuye que el cabeza de serie es el favorito para acabar primero el Grupo E. Empató pero mereció más. Y más es ganar. Porque a su solidez por delante de Bono le faltó coser efectividad en la pegada. Ni los contratiempos coincidentes en el centro de la defensa mermaron el planteamiento de un Lopetegui que ha conseguido un grupo de fieles que ejecutan sus órdenes y que muerden cuando no tienen la pelota y bordan mientras la manejan con sus pies. Esa voluntad de hacerse más grande es la que propulsó al Sevilla a mostrarse como equipo superior ante un Chelsea que recurrió al contragolpe en muchas fases y que acabó esperando impaciente a la larga triangulación de varios minutos sevillista para poder ejecutar sus dos últimos e inútiles cambios ya en el alargue. Nadie movió el marcador pero el que más cerca estuvo fue el Sevilla, que lamenta un cabezazo de Gudelj que Mendy sacó con un manotazo felino o un disparo de Jordán tras un córner que pudo ser el premio Puskas.

El punto sabrá mejor en frío. Por la puesta en escena y porque la primera jornada siempre tiene su complejidad. Sobre todo si es más cerca del Támesis que del Guadalquivir y ante el oponente teóricamente más peliagudo de esta liguilla. El Chelsea persigue el nombre que dejó en Europa en su fase gloriosa por los billetes de Abramovich y el título de la Champions de 2012 y anda sumido en una reconstrucción feliz de la mano de Lampard pero que se dio un topetazo de realidad con el equipo que le destronó en su reinado en la Liga Europa. Ni Werner ni Havertz demostraron rodeados por Diego Carlos, Fernando o Gudelj el desembolso abonado por ellos. Sólo respondió Mendy. Y cuando el portero pasa a ser protagonista…

Chelsea y Sevilla comenzaron con brío, yendo a todos los balones, ampliando las pugnas a los 103 x 67. Una intensidad difícil de mantener, una apuesta para probar quién buscaba respirar antes. Diego Carlos salvó ante Mount en una buena acción del Chelsea en el minuto cinco, pero la primera no tuvo continuidad. Sí las acometidas de un Sevilla con Ocampos en su línea de incordiar al rival (amarilla temprana para Jorginho) y con Acuña percutiendo. Mendy tiene que sacar en largo y eso es un regalo para los fornidos centrales sevillistas o la segunda jugada de su capaz centro del campo. En el minuto 18 llega el remate de Gudelj tras un córner y Mendy tiene que hacer un escorzo y la parada del partido tras desviar involuntariamente Zouma. El Sevilla le mete velocidad a la circulación y multiplica los apoyos para superar la presión y tejer su salida. La velocidad de Werner en sus rupturas es lo único que puede inquietar a una zaga estable. Se lesiona Sergi Gómez y Lopetegui retrasa a Fernando en lugar de Gudelj, con Jordán ya en el campo. Suso remata fuera por poco tras una acción completísima de Acuña y Ocampos dispara raso y flojo cuando lo tenía todo para hacer más daño a Mendy. Werner intenta responder antes del descanso pero comete una pifia que retrata su día.

El Chelsea sale mejor en la segunda parte. Da un paso el equipo inglés y Zouma aprovecha el único despiste de Gudelj para rematar solo pero Bono se acomoda para abrazar la pelota. Para domar a su bravo oponente, el Sevilla mueve la pelota con paciencia y criterio, apagando el fuego local e incrementando su incomodidad. Los cambios de juego despistan al Chelsea y Navas siempre es el recurso eficaz. Thiago Silva tiene que salvar un buen centro. El disparo de Jordán tras córner botado por Rakitic iba camino de golazo y levantó a todos de sus asientos pero salió fuera por centímetros. James saca con la cadera un cabezazo de De Jong. El partido está para romperse pero ambos van entendiendo que el empate no está tan mal. El Sevilla mueve el esférico y Chilwell pide calma a los suyos en un saque de banda. Bandera blanca. Todo entendido. Empate valioso para un Sevilla a la altura de la cita.

Más información: ABC SEVILLA.