¿Cómo afectará al fútbol femenino la creación de la Superliga?


¿Cómo afectará al fútbol femenino la creación de la Superliga?

Tras el anuncio esta madrugada de la creación de la Superliga europea, son muchos los interrogantes que se abren. ¿En qué lugar quedan las ligas domésticas? ¿Cómo podrán acceder a ella los clubs excluidos? ¿Los jugadores serán castigados por la UEFA y la FIFA?

A todas estas cuestiones se le suma otra que se menciona muy de pasada en el comunicado fundacional de la Superliga: ¿Qué pasará con el fútbol femenino? Una pregunta que, por el momento, tiene muy pocas respuestas.

El texto dice que “tan pronto como sea posible, tras el inicio de la competición masculina, se pondrá en marcha la correspondiente liga femenina, lo que contribuirá al avance y desarrollo del fútbol femenino”.

Aún están por ver los detalles de esta, pero cuesta imaginar cómo podrá contribuir al “avance y desarrollo del fútbol femenino” si no están incluidos en ella algunos de los clubs más potentes como el Olympique de Lyon o el Wolfsburgo, entre otros. Es más, entre los doce clubs fundadores no hay ninguno de dos de las grandes potencias históricas del fútbol femenino como son Alemania y Francia.

A nivel de clubs, solo tres países cuentan actualmente con una liga profesionalizada: Francia, Inglaterra y Alemania. Dos de ellos no están representados en esta nueva Superliga y en el caso de Inglaterra, está incluido el Liverpool, que ni siquiera está en la Primera División.

Las dudas son muchas y ya han salido voces críticas con esta competición. Ada Hegerberg, primera Balón de Oro femenino de la historia y jugadora del Olympique de Lyon, que ha ganado las últimas cinco Champions, ha manifestado su disconformidad en las redes sociales. “Crecí amando la Champions League. Luego jugué la Champions femenina. Luego gané cinco de ellas y me convertí en la máxima goleadora de todos los tiempos. Es el legado. Es el pasado, el presente y el futuro, y también la meritocracia en el deporte. La codicia no es el futuro”.

Otra de las cuestiones que está por ver es cómo afectaría la marcha de Barça, Real Madrid y Atlético de Madrid de la Liga Iberdrola. Parece evidente que el atractivo de la competición disminuiría notablemente y, con ello, los ingresos que lleguen a ella a través de patrocinadores y derechos televisivos. Algo que podría herir de muerte a un deporte que estaba comenzando a establecer sus bases en España, con el primer convenio colectivo, con la primera Liga profesional que entrará en funcionamiento la próxima temporada…

Un crecimiento que también se está viendo en Europa. El año que viene la Champions estrena formato, ampliando los equipos participantes y el número de partidos disputados, asemejándose a la competición masculina. Así pues, toda esta expansión queda ahora a expensas de cómo se desarrolle la implantación de la nueva Superliga y de conocer sus implicaciones para los equipos femeninos.

Más información: LA VANGUARDIA.