El Barcelona conquista su séptima Copa tras ganar al EDF Logroño en La Rosaleda.


El Barcelona conquista su séptima Copa tras ganar al EDF Logroño en La Rosaleda.

El Barcelona conquistó la Copa de la Reina 2019/20 tras ganar con autoridad al EDF Logroño en La Rosaleda de Málaga. Los goles de Alexia Putellas, Aitana Bonmati y Jenni Hermoso dieron a las azulgrana su séptimo cetro copero, superando en el palmarés las seis coronas de Espanyol y Levante.

La superioridad física, técnica y táctica del Barcelona respecto al resto de equipos en España es palpable, más ante un EDF Logroño que vive en horas bajas y debutaba en una final. Javier Moncayo planteó un partido cerrado con un equipo bien trabajado atrás, pero aguantar 90 minutos (o más) a un conjunto como el azulgrana es demasiado.

El partido fue un monólogo de un Barcelona que jugó prácticamente en área rival. Gozó de claras ocasiones para adelantarse en el marcador, las más claras un cabezazo de Andrea Pereira a la salida de un córner y un posterior rechace de la central a bocajarro que salvó en ambas ocasiones Pamela Tajonar. La meta mexicana iba camino de convertirse en heroína pero acabó hincando la rodilla.

Dos goles en dos minutos.

Minutos antes del descanso, la trencilla (Zulema González) pitó un riguroso penalti por falta de Marta Cazalla sobre Alexia Putellas que la capitana del Barcelona acertó a anotar. Como viene siendo habitual esta temporada, el conjunto azulgrana aprovechó el momento de bajón del rival para poner la puntilla. Aitana Bonmatí controló un balón en línea de tres cuartos, se deshizo de la marca de Inés Juan con un gran movimiento de cadera y mandó con un derechazo el balón a la jaula. Fue el principio del fin para un partido que se reconducía por el guión previsto.

La segunda parte fue más de lo mismo, pero con el Barcelona navegando con viento a favor. Pamela Tajonar salvó el tercero a volea de Mapi León y disparo desde la frontal de Lieke Martens. También Daniela Caracas sacó bajo palos un gol cantado de Torrejón. Nadie pudo, sin embargo, evitar que Jenni Hermoso se sumara al festival goleador poco después cabeceando en el primer palo un centro medido de Leila Ouahabi.

Tras el gol, los técnicos comenzaron a mover el banquillo. El Barcelona intentando refrescar ideas en la parcela ofensiva y el EDF Logroño buscando dormir el partido y que se consumiera el tiempo lo antes posible. El marcador no se movió porque Asisat Oshoala falló las cuatro claras ocasiones que tuvo, porque Pamela Tajonar sacó un mano a mano y porque Alexia Putellas, en su último truco de magia, mandó un disparo desde 30 metros al travesaño. No hizo falta más para que el Barcelona vuelva a celebrar…

Más información: MARCA.