El Sevilla grita más fuerte en el derbi (2-0).


El Sevilla grita más fuerte en el derbi (2-0).

El Sevilla gritó más fuerte que el Real Betis en el derbi más esperado. El duelo que debió jugarse el 15 de marzo se celebró en el Sánchez-Pizjuán a puerta cerrada y, sin afición, el sonido ambiente llegó con los alaridos de Ocampos, tras lanzar un penalti, y Fernando, en jugada de córner. Gozó de ocasiones el cuadro de Lopetegui para que la renta fuera más amplia, aprovechando que físicamente siempre fue con una marcha más y el Betis dejó constancia de una endeblez atrás que se completó con falta de puntería arriba en los últimos metros. Fernando secó a Fekir y el Sevilla no sólo mantiene la tercera plaza en el retorno a la competición, sino que obtiene un triunfo que le consolida en la felicidad de la pugna local ante unos verdiblancos que volvieron a Nervión sin puntos y plagados de dudas, más allá de considerar un improbable, por no decir imposible, la meta de alcanzar Europa en esta carrera a la ligera de los diez últimos partidos.

La incógnita de las previas, el concurso de Ocampos, se resolvió pronto. Estaba para jugar. Y vaya si andaba bien, que suyas fueron las incursiones más peligrosas en el arranque del partido, mascarón de proa de un Sevilla que se abalanzó sobre el Betis en unos 45 minutos de dominio absoluto. Rubi había apostado por un once inusual en el que destacaban Guido Rodríguez y Aleñá en la medular. Sol y sombra. El argentino fue el más destacado de los verdiblancos, un futbolista de corte defensivo y posicional, con un radio de acción corto, y el catalán fue engullido por los círculos sevillistas, que le impedían maniobrar en el centro del campo. Más allá de alguna imprecisión en controles o pases largos en el inicio, producto tanto de la presión del rival como de lo tenso del encuentro y lo complejo del nuevo escenario, contamos que Ocampos anduvo destacado de la mano de Munir, otra de las caras nuevas y positivas en el Sevilla. Le fue muy bien al Sevilla abrir el campo para encontrar espacios donde corretearan Ocampos y Reguilón, dolores de cabeza para Álex Moreno y Emerson, que gritaron pidiendo ayuda a sus compañeros ante tal orfandad. En el minuto diez ya dijo el Sevilla algo serio en el partido, como consecuencia de su voracidad. Ocampos disparó con fuerza desde la derecha y el balón golpeó como un rayo en la cruceta.Respiró el Betis, que quería pausar el partido para llevarlo a su terreno. Fernando hacía de sombra de Fekir, incómodo por tener que manejarse en un palmo de terreno y trabado en falta cada vez que se marchaba de un oponente.

El Betis intenta acercarse poco a poco, centímetro a centímetro buscando la cara de un Vaclik que ninguno vio de cerca. Especialmente desafortunado estuvo Borja Iglesias, con controles siempre hacia atrás, alejándose de su zona natural y huyendo del contacto con Diego Carlos. Así el Betis empequeñecía su zona de acción y facilitaba al Sevilla robos altos. En un córner local llegó la segunda ocasión clarísima, cuando un córner en corto lo remató Koundé de cabeza entrando como un tiro. Picó de cabeza y el balón salió fuera por poco cuando Joel Robles sólo podía rezar. También por alto, tres minutos después, en el 24, Munir se inventó un reverso en la izquierda y colgó el balón perfecto para que a De Jong le sobrara un poco en su testarazo y no pudiera cantar gol. Tres ocasiones clarísimas en un rato para el Sevilla, que se sabía superior pero también lamentaba que no se tradujera en el marcador, que sí recordaba a Puerta, los sanitarios y Miki Roqué. Mateu no quiere amarillas y prefiere que todo el mundo juegue sin freno, eso provoca quejas en ambos conjuntos. Bien por faltas a Fekir o a Jordán y Óliver. El Sevilla se lleva más balones divididos y en los verdiblancos sólo Canales muestra rabia cuando se desembaraza de Jordán y busca un disparo lejano que salió alto. Fue como un grito de rabia en el silencio de Nervión. Munir interpreta muy bien su posición con movimientos y Sidnei ayuda en las coberturas para tapar otras carencias atrás. El Betis respira cuando se señala el descanso porque el derbi no caminaba por donde le interesaba.

Goles tras el descanso.

De los vestuarios sale Feddal y no Sidnei, en la primera de las diez sustituciones del partido. El Betis muestra más intenciones ofensivas pero se encuentra un nuevo susto en su retaguardia. Un contragolpe de Jesús Navas que acaba con tiro bajo de Munir que detiene Joel Robles. Emerson hace una entrada dura y ve la primera amarilla del partido. La superioridad física del Sevilla se mantiene y llega un penalti discutible de Bartra a De Jong en un salto. Protestan los verdiblancos pero Mateu mantiene la decisión tras consulta con el VAR. Va a lanzar Ocampos y marca el 1-0 engañando a Joel. Era el minuto 55 de partido. Rubi activa el banquillo para dar entrada a Lainez por Tello buscando una reacción que no tiene tiempo porque Fernando sentencia tras un córner con taconazo previo de Ocampos y cabezazo a gol de Fernando. Hora de partido 2-0. El Sevilla sí marcaba ahora diferencias y sellaba su superioridad en el marcador. Hacía el derbi suyo y apagaba a un Betis que se ahogaba en su poca capacidad para llevar el mando y ganarle el pulso a su rival en la mayor parte de zonas del campo.

Fekir protesta en el césped tras una falta que Mateu Lahoz no considera en la frontal. Se llena el saco de las quejas verdiblancas entre el penalti y esta acción como burladero cierto pero no completo de un mal partido. Los de Rubi están fuera del encuentro y necesitan agitar el duelo para tener alguna opción. Presiona el Sevilla ante las dudas visitantes, consciente de que tiene en su mano hacer mucho daño. Sin embargo, es Borja Iglesias quien tiene la mejor para el Betis tras un ataque largo que acaba con un centro desde la izquierda de Lainez y el gallego remata, encogido, fuera. Loren y Joaquín van a saltar ahora, minuto 69. Salen Borja Iglesias y Aleñá, día para olvidar de ambos. Lopetegui también aprovecha para refrescar a los suyos con la entrada de Banega y En-Nesyri en lugar de Ocampos y De Jong. Entre los cambios, pausa de hidratación y las molestias físicas, como la de Munir, al que ha de reemplazar Suso, el partido entra en una siesta que satisface a los de Nervión y eleva la inquietud bética. Eso sí, Loren puede acortar distancias pero le da al aire tras la asistencia del alborotador Lainez.

El duelo se apaga con la noticia del primer tiro bético entre los tres palos en el minuto 75, obra del recién ingresado Pedraza. El Sevilla se acomoda en su ventaja y los verdiblancos no ven rendija para alimentar una ilusión que estuvo extinta todo el choque. Joaquín, Lainez, Fekir amagan y entran en el área pero cualquier acción es frenada por la imprecisión o por el muro local, que impide que Vaclik se manche la ropa.

Más información: ABC SEVILLA.