Esther decide el derbi ante el Rayo para el Real Madrid.


Esther decide el derbi ante el Rayo para el Real Madrid.

La explosión goleadora de Esther sigue dando vida al Real Madrid. La delantera andaluza, cuyos tantos se echaron de menos durante los primeros compases de Liga, se estrenó como anotadora en la pasada jornada y ya lleva tres goles en dos partidos, siendo decisiva con ellos. Este sábado, la diana de la ’10’ valió por un derbi. Y es que su solitario gol le dio al conjunto madridista tres puntos de oro ante el Rayo Vallecano. Las de Aznar encadenan así dos victorias consecutivas para seguir alejándose del descenso mientras que su rival madrileño vuelve a hundirse en la clasificación.

El duelo arrancó con un juego descafeinado, tras unos primeros segundos que aprovecharon las futbolistas del Rayo para plantarse por la grave situación en la que se encuentran (sin gimnasio, sin cuerpo médico en los partidos…). Después de la protesta, el balón comenzó a rodar sin intensidad, paseándose por el centro del campo de manera tranquila con dos equipos que se tomaron mucha calma en los primeros minutos.

Con un Rayo bien plantado atrás, al Real Madrid le costó demasiado crear peligro en el área de una Patricia Larqué que supo responder en las pocas ocasiones que comprometieron su actuación en el primer tiempo. Las blancas empezaron a tomar superioridad en la posesión y en las ocasiones ante un rival que apenas se acercó al área de una aburrida Misa.

Quedó así un partido con ritmo, pero sin goles. Las locales presentaron un ataque focalizado en su banda zurda, donde Olga Carmona presentó muy gas en sus botas. Pero la velocidad y encaro de la sevillana no fue suficiente para encontrar el gol antes del descanso. Así, ambos equipos se marcharon a vestuarios con un 0-0 en el luminoso que dejaba todo por hacer en la segunda parte.

El Rayo no cambió su idea en la reanudación del partido. Ni siquiera tras ser golpeado por una Esther que había protagonizado junto a Nahikari las grandes ocasiones del primer tiempo y que no paró hasta mandar el balón a la red. La delantera andaluza avisó, con disparo al larguero incluido, y finalmente encontró el premio a su insistencia. Y lo hizo mediante una gran asistencia de Nahikari, que fue muy generosa con la ’10’, minutos después de golpear la madera de la meta de Larqué.

El tanto llegó en una muy buena jugada de ambas atacantes. Primero, Esther recuperó y peleó un balón que le llovió a Nahikari. La de Urnieta prefirió no rematar y la puso para que su compañera fintara a la defensa vallecana y pusiera el 1-0 (54′) con un gran disparo. La diana de la granadina, que lleva tres goles en dos jornadas, dio brío al Real Madrid ante un Rayo que siguió esperando su oportunidad con un equipo encerrado atrás.

Aprovechó la situación del Real Madrid para mover el partido mediante posesiones largas y una gran horizontalidad a la hora de construir jugadas en ataque. Arriba, Nahikari siguió buscando su estreno como goleadora, con un lamento que se repitió en varias ocasiones falladas de la delantera vasca. La de Urnieta se marchó sin conseguirlo, aunque con un gran trabajo en tareas defensivas.

Su entrega en el verde, en el que también brillaron Zornoza o Moller, ayudó al equipo blanco a atar el derbi, con la segunda victoria consecutiva de las blancas en Liga, donde se quedan a siete puntos de la zona de Champions. La clasificación europea está muy complicada, pero el Real Madrid tiene claro que la esperanza es lo último que se pierde. Queda mucha Liga…

RESUMEN

Real Madrid: Misa; K. Robles, Ivana, Rocío Gálvez, Claudia Florentino, Olga (Lucía, 81′); Zornoza y Maite Oroz (Teresa Abelleira, 74′); Esther, Nahikari (Athenea, 81′) y Moller (Lorena, 81′).

Rayo Vallecano: P. Larqué; Bores, Andújar, Ballesté, Camila Saéz; Iris (Pauleta Sancho, 63′), Pilar García, Paula Fernández, Isadora (Yoko, 74′); Leles (Aedo, 74′); Millene (Bulatovic, 63′).

Gol: 1-0 (53´): Esther González.

Árbitra: Arantza Gallastegui Pérez. Amonestó a Zornoza (34′) e Isadora (49′).

Estadio: Alfredo Di Stefano.

Más información: AS.