Francia se lleva Le Crunch y abre la pelea por el Seis Naciones.


Francia se lleva Le Crunch y abre la pelea por el Seis Naciones.

La nueva Francia de Fabien Galthié será rock and roll. Más Johnny Hallyday que Serge Gainsbourg. Lo demostró este domingo en Le Crunch, batiendo a una Inglaterra sin alma (24-17), que parece no haber vuelto aún de Yokohama.

En un partido que es un buen recordatorio anual de los lazos que unen la Europa continental con las Islas Británicas, el Gallo ejecuto un Brexit duro, sin miramientos. Había avisado Eddie Jones en otra de sus estridentes ruedas de prensa de que sus hombres se emplearían con «brutalidad», pero fue Francia la que salió con el cuchillo entre los dientes. Guiada por Dupont y Ntamack, la bisagra del futuro y ahora también del presente. Liderada su delantera por Ollivon, nuevo capitán, inmenso con dos ensayos, 16 placajes y 77 metros conquistados, y un Le Roux feroz, que liquidó a Tuilagi al poco de arrancar la contienda.

A la Rosa, en cambio, no le funcionó ninguna de sus apuestas. Quedó patente que Tom Curry no es el hombre para sustituir a Billy Vunipola en el 8 y George Furbank, la nueva elección en el 15, no se dejó ver por Saint Denis. Ewels tampoco cuajó en la segunda línea y Farrell fue un desastre. Sólo se salvó de la quema Jonny May, que rara vez se ausenta de su compromiso con la cruz de San Jorge y firmó dos posados.

Fueron en el 56′ y el 64′, para meter en el partido a Inglaterra ya bien entrada la segunda parte. Hasta entonces, monólogo francés. Vincent Rattez, que se reveló un dignísimo sustituto de Penaud, lesionado el sábado en el captain’s run, culminó una descarga de Ntamack cuando todavía estaba fresca la Marsellesa y Ollivon estrenó su cuenta en el 21′, después de que Ntamack pasará entre palos un golpe de castigo. Francia atacaba los espacios a velocidad supersónica y defendía con ardor. El champagne esta vez tenía burbujas y cuerpo.

En el 55′ Dupont se coló por el cerrado y descargó para que Ollivon volviera a sumar y después vinieron los dos ensayos de May, el primero con una patada que él mismo persiguió y posó y el segundo con una diagonal espectacular en la que acumuló hasta tres pegatinas francesas. Fue el preludio de varios intentos finales de Inglaterra, obstinada en las fases a la corta y demasiado trabada tanto con Youngs como con Heinz en el 9. No pudieron entrar y Farrell optó, ya con el tiempo cumplido, por el golpe a palos para amarrar al menos el bonus defensivo. Inglaterra lo necesitará. Pues la lucha por el Seis Naciones cuenta ahora con un invitado inesperado.

Más información: AS.