Gareth Bale se desmelena y Gales deja a Turquía con pie y medio fuera de la Eurocopa 2020.


Gareth Bale se desmelena y Gales deja a Turquía con pie y medio fuera de la Eurocopa 2020.

Gales dejó más que encarrilado el pase a octavos de la Eurocopa tras ganar por 0-2 una Turquía que sigue sin sumar en este torneo. Tras la clara derrota de los otomanos en el partido inaugural y el empate de los galeses frente a Suiza, ninguno de los dos tenía mucho margen, pero la conexión entre Gareth Bale y Aaron Ramsey fue letal y decisiva para llevarse el botín.

El buen tino del madridista tuvo mucho que decir en el resultado final, y de sus botas salió fabricado el primer gol del partido. El capitán galés lo había intentado con sus continuas carreras sobre la defensa turca, pero fue con una asistencia a su mejor socio, Ramsey, que perforo en carrera la portería de Çakir. Más que un pase fue un ‘approach’ directo al ‘green’ para que el delantero marcase a placer.

Turquía no se rindió, ni mucho menos. Nada más volver del descanso, Demiral, Ayhan y Yilmaz fabricaron una jugada que por poco sorprende a Ward, si bien se notó claramente que los otomanos padecen de una ausencia notable de pólvora arriba. Aunque el ritmo en la segunda parte fue menor, Gales tuvo una ocasión de oro para dejar sentenciado el choque.

Fue de penalti, cuando Bale cayó en la línea derribado por Celik. Una vez que lo confirmó el VAR, el futbolista del Real Madrid (cuyo futuro está en el aire) pidió el balón para lanzarlo. Respiró, tomó carrerilla, hizo ‘paradinha’… y mandó el balón a las nubes. Más que un disparo de penalti fue un saque de rugby. Casi lo salva en la siguiente jugada, cuando presionó a Çakir y el rebote de su saque se fue por muy poco al lado del palo. Es el primer penalti que falla Bale desde 2010.

El fallo dio alas a Turquía, pero se quedaron cortos. Los de Robert Page empezaron a guardar la ropa para aguantar el resultado, que les ponía en octavos de final (a falta de confirmar el partido entre Italia y Suiza), y sobre todo dejaba fuera a los otomanos, con el mismísimo Recep Tayyip Erdogan en el palco junto a Aleksander Ceferin.

Söyüncü se convirtió en uno de los pocos argumentos de Senol Gunes, ya que sus cambios no le salieron del todo bien, y conforme pasaron los minutos y la gasolina se le acababa, la eliminación se les hacía patente. Demiral estuvo muy cerca de sorprender a Ward, que en el 87 tuvo que demostrar sus reflejos a un disparo a bocajarro, pero el empate tampoco les habría servido de mucho.

Al final del encuentro se llegó a calentar el encuentro, con los turcos desesperados, pero el colegiado lo resolvió sacando tarjetas a todos los que estuvieron involucrados. Gales no bajó los brazos y Bale se sacó una gran jugada sobre la bocina, con la que completó su partidazo: otra asistencia, esta vez para Roberts, que marcó el 0-2 definitivo.

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