Las futbolistas no descartan una nueva huelga si no avanza su profesionalización.


Las futbolistas no descartan una nueva huelga si no avanza su profesionalización.

La rueda de prensa que dieron este martes las jugadoras de la Primera Iberdrola en la sede de AFE acabó en bomba de humo. No hubo llamada a la huelga, aunque no se descarta si no se aprueban con celeridad los estatutos que den pie al desarrollo de la Liga Profesional. «Creo que el fútbol femenino español tiene que dar un paso hacia delante y así lo hicimos con la Liga profesional, pero estamos ahora estamos dando pasos hacia atrás. Queremos acabar con el bloqueo y ser por fin una Liga profesional y eso hará que crezcamos todos y que el fútbol femenino español esté donde se merece», aseguró Amanda Sampedro, capitana del Atlético.

Las jugadoras están hartas y se sienten utilizadas. Y en ese escenario las carencias y desigualdades respecto a sus homólogos relucen aún más si cabe: campos de césped artificial, falta de espacio para las ambulancias en los campos, apagón televisivo… «Hemos recibido largas en las varias reuniones que hemos tenido las jugadoras con el CSD. No sabemos quién es el culpable. A nadie le gusta llegar a la huelga, pero parece que es la única solución», recalcó Amanda.

En el acto no hubo representación de todos los clubes (hubo 9 de los 16 de Primera división), lo que hace intuir una división entre jugadoras y la forma de actuar ante la situación actual. En el acto hubo un total de 14 jugadoras de la Primera Iberdrola: Amanda Sampedro (Atlético), Silvia Meseguer (Atlético), María Ortiz (Alavés), Alba Aznar (Alavés), Pilar García (Rayo), Paula Andújar (Rayo), Lucía Ramírez (Sevilla), María Estella (UD Granadilla), Lucía León (Betis), Cinta Rodríguez (Sporting Huelva), Lara Mata (Villarreal), Zäira Flórez (Villarreal), Arene Altonaga (Eibar) y Ana de Teresa (Eibar).

Lo cierto es que desde que el CSD aprobara la catalogación como profesional de la Primera Iberdrola han pasado cinco meses. Las posturas entre los clubes se están estrechando, aunque el tiempo -y la paciencia de todos- se agota. En el CSD había cierto temor por lo que fueran anunciar ayer las jugadoras, entendiendo el derecho a expresarse de las mismas, pero quedaron contentos con el tono y no ser la diana de las acusaciones. Se entiende en el ente gubernamental que no es fácil liderar y mediar en un proceso con posturas tan enconadas, pero se piensa que el final, al menos de esta primera etapa, está más cerca. Sin que haya que llegar a la huelga.

Más información: MARCA.