Las jugadoras noruegas de balonmano playa se niegan a jugar en bikini pese a las amenazas de expulsión.


Las jugadoras noruegas de balonmano playa se niegan a jugar en bikini pese a las amenazas de expulsión.

Las jugadoras noruegas de balonmano playa han estado en pie de guerra con la organización del europeo que se ha disputado estos estos días en la ciudad búlgara de Varna. Una vez más, la indumentaria exigida para la disciplina femenina ha sido el detonante de las protestas de un combinado de mujeres, que no compartían que tuviesen que jugar obligatoriamente en bikini.

Noruega llevaba tiempo reclamando que se permita jugar con shorts como ocurre en los campeonatos masculinos. Sobre todo para evitar vergüenzas innecesarias cuando tienen que jugar con el periodo. Pero ni sumando apoyos como el de la federación de Suecia, los organizadores del Europeo han accedido.

«Las mujeres deben llevar un bikini en el que la parte superior debe ser un sujetador deportivo ajustado y las bragas no deben medir más de diez centímetros en los laterales”, explica el reglamento.

Noruega tenía decidido exponerse a una multa, porque tenían pensado incumplir una norma que consideran sexista. Pero ante los rumores de boicot, los organizadores cambiaron las normas para obligar a las jugadoras a cumplir la imposición del bikini amenazándolas con su eliminación.

Así que tan sólo disputaron con los shorts que habían reclamado todo el campeonato el último encuentro que las enfrentó precisamente contra España. Perdieron el bronce contra las nuestras, pero al menos ganaron una batalla moral para seguir peleando por los derechos y la igualdad en el deporte en el futuro.

Más información: NIUS.