Las paradojas del coronavirus en el mundo del deporte.


Las paradojas del coronavirus en el mundo del deporte.

El coronavirus ha afectado de lleno al mundo del deporte. Varios eventos deportivos han sido suspendidos, aplazados o desplazados de sede en las últimas semanas, especialmente los previstos en territorio asiático.

Asimismo, las autoridades sanitarias pertinentes en cada país han tomado medidas para reducir el riesgo de contagio, obligando a suspender reuniones de más de 5.000 personas o celebrando a puerta cerrada diversos eventos deportivos, como el Armani Milán – Real Madrid de Euroliga de este martes.

Sin embargo, algunas de las medidas emprendidas chocan de manera directa con otros eventos carentes de restricciones o con otras actividades ajenas al deporte que tienen lugar en las mismas ciudades. El coronavirus deja eventos deportivos afectados, pero también paradojas.

Partidos a puerta cerrada… pero Fallas sin restricciones.

El próximo martes, 10 de marzo, el Valencia recibe en Mestalla al Atalanta para disputar el partido de vuelta de octavos de la Champions League. Un encuentro que, atendiendo a las recomendaciones de Sanidad, debería jugarse a puerta cerrada para no correr riesgos. Se trata de una cita especial para el equipo valenciano, con un 4-1 en contra en la ida y con el sueño de remontar muy presente. Sin embargo, sin ambiente en las gradas será una tarea doblemente difícil. Como es lógico, ha de primar la salud pública, sin embargo, se da una circunstancia especial: estos días en Valencia se celebran las Fallas.

El año pasado, más de 260.000 extranjeros se desplazaron a la ciudad del Turia para su fiesta mayor, de los cuales un 33%, unos 90.000, procedían de Italia. A este dato de 2019 hay que sumar que miles de hinchas del Atalanta cuentan con billetes para llegar a Valencia desde que se conociera el resultado del sorteo de Champions en diciembre por lo que la celebración del partido a puerta cerrada no supondrá el cese de los desplazamientos, una contradicción que no ha gustado nada entre los seguidores del equipo de Celades.

El Valencia Basket tira de rebeldía.

El equipo de baloncesto de la ciudad directamente ha decidido desoír las recomendaciones de Sanidad: permitirá la entrada de público a la Fonteta el jueves para el partido ante el Armani Milán, pero no venderá entradas a aficionados italianos. Una medida que plantea, de nuevo, incógnitas: de las 8.000 personas que caben en el pabellón del Valencia Basket, 7.750 son abonados y se han vendido 74 entradas únicamente a público local, evitando así la asistencia de hinchas italianos. Valencia es la segunda provincia en número de casos confirmados después de Madrid y en la que se ha producido la primera muerte por la enfermedad, por lo que limitar al público italiano no parece ser el fin del problema.

Una situación similar se avecina con el Getafe – Inter de Milán de octavos de final de la Europa League que ha de celebrarse en el Coliseum el jueves 19 de marzo. Se trata de un partido histórico para el conjunto azulón, que viene de eliminar al Ajax y que puede derivar en un pase a cuartos de final, una noche que no quieren perderse sus aficionados. Sanidad recomienda que se celebre a puerta cerrada, pero las peñas del Getafe han propuesto prohibir los vuelos desde Italia y disputar el partido sólo con público local. Una actitud comprensible dada la euforia generada en torno al partido pero que, como en el caso del baloncesto, no tiene por qué reducir el riesgo de contagio.

MotoGP en Catar no, pero Moto2 y Moto3, sí. ¿Por qué?

El Gran Premio de Catar de MotoGP que inauguraba la temporada ha sido suspendido por el coronavirus. Sin embargo, sí se celebrarán las carreras de categorías inferiores, Moto2 y Moto3. El motivo es que los últimos test de pretemporada de estas dos cilindradas se celebró precisamente en Catar, por lo tanto ya están allí desplazados la mayoría de efectivos y no se han registrado casos de contagio.

Las medidas de Catar para reducir riesgos es restringir los desplazamientos desde países de riesgo, motivo por el que la carrera de MotoGP es la única suspendida: ninguno de los miembros de los equipos estaban ya allí en el momento de instaurarse la prohibición y ahora ya no pueden viajar.

No todos los equipos de Moto2 y Moto3 tienen a su staff al completo, pero sí el suficiente para que el Mundial eche a rodar. En Tailandia, siguiente parada del campeonato, no se disputará ninguna de las tres carreras.

En la Fórmula 1, donde ya se canceló el GP de China, han advertido que las limitaciones harían imposible un campeonato justo, con Ferrari y AlphaTauri en el foco. O compiten todos, o los vetos pueden provocar que a efectos prácticos no cuente la temporada 2020

El Tour de Emiratos y el encierro en el hotel.

El Tour de Emiratos Árabes paralizó al mundo del ciclismo la pasada semana, con varios nombres importantes entre el pelotón, cuando se suspendió en plena disputa por el positivo de dos masajistas.

La división en dos hoteles del grueso de los equipos desplazados provocó que, quienes compartían hotel con los dos contagiados tuvieran que vivir un encierro forzado, sin poder salir de sus habitaciones ni para bajar al comedor, mientras que los alojados en el otro establecimiento pudieron regresar a casa.

Las series mundiales de triatlón, a celebrar en la capital de Emiratos, Abu Dabi, fueron suspendidas, tratando de evitar así la propagación del coronavirus.

Juegos Olímpicos y otras competiciones, en el aire.

Mientras se ponen en marcha diversas normas para tratar de frenar la expansión del coronavirus, se mantiene la incertidumbre de la celebración de otros eventos deportivos que se aproximan en el calendario.

Francia ha prohibido las reuniones de más de 5.000 personas en recintos cerrados, pero las 24 horas de Le Mans, previstas para el fin de semana del 13 y 14 de junio, reúne cada año a 300.000 asistentes… al aire libre. Su disputa aún no ha sido cuestionada, pero cuesta vaticinar qué pasará aún con tres meses por delante.

Japón ha puesto sobre la mesa la opción de celebrar los Juegos en diciembre.

En cuanto a los Juegos Olímpicos, Japón que, por contrato, se compromete a organizar la cita deportiva en algún momento de 2020, ha puesto sobre la mesa la posibilidad de aplazarlos hasta diciembre. Una opción que choca con las intenciones del Comité Olímpico Internacional que teme que al no ser celebrados en julio, como es tradicional, la atención mediática se reduzca.

A este caos hay que sumarle la situación de los deportistas: muchos no saben a estas alturas si podrán disputar sus preolímpicos y si la preparación extrema de los meses anteriores a la competición más importante a nivel deportivo será finalmente en vano o, incluso, si podrán adaptarse a las condiciones climáticas que vivirán después en los Juegos, al no recomendarse los viajes a Japón.

Antes, en junio, se celebrará la Eurocopa de fútbol en varios países del continente. Un torneo ante el que la UEFA se ha mostrado tajante, pese al panorama actual: se celebrará.

A día de hoy se desconoce hasta dónde va a llegar el coronavirus y casos nuevos se detectan cada día, lo que dificulta en exceso la planificación de eventos a futuro y abre la puerta a la improvisación a la hora de gestionar el calendario deportivo, sembrando incertidumbre.

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