Las plazas europeas desatan otro pulso entre LaLiga y la Federación.


Las plazas europeas desatan otro pulso entre LaLiga y la Federación.

La decisión tomada este jueves por la comisión delegada de la Federación Española de Fútbol sobre qué equipos jugarán las competiciones europeas correspondientes a la temporada 2020-21 si la UEFA solicitara que sean inscritos antes de que se reinicie o concluya la Liga actual ha levantado voces contrarias entre algunos de los clubes en teoría perjudicados. También en LaLiga, que va a impugnar la decisión al considerar que la federación no tiene competencias exclusivas para decidir sobre este asunto. Otro capítulo más de la guerra Federación-LaLiga ha entrado en escena.

Si el organismo europeo reclamara la lista de clubes sin que la competición liguera se haya reanudado, Barcelona, Real Madrid, Sevilla y Real Sociedad, los cuatro primeros que marca actualmente la clasificación, disputarían la Champions. El Getafe y el Atlético, quinto y sexto clasificados respectivamente, jugarían la Liga Europa. Si la Liga se reanuda, y aun así la UEFA reclamara los nombres de los clubes a inscribir en sus competiciones sin que el campeonato liguero hubiera concluido, “la decisión se tomará en el momento que lo solicite UEFA de acuerdo con la clasificación de la última jornada de Primera División en igualdad de número de partidos disputados por los 20 equipos”, según la federación.

La medida ha puesto al Getafe en pie de guerra al interpretar que su quinta posición actual es ficticia en el caso de que la Liga no se reanudara. “La federación se ha precipitado o ha ignorado el reglamento. Nosotros estamos empatados a 46 puntos con la Real Sociedad y también en la diferencia de goles (+12). Lo que dice el reglamento es que cuando se acaba la temporada es el coeficiente particular entre los equipos lo que cuenta y nosotros ganamos en Anoeta. La clasificación actual sitúa a la Real cuarta porque tiene más goles a favor, pero en el caso de conclusión del campeonato lo que cuenta primero son los resultados entre ambos equipos”, argumenta Ángel Torres, presidente del Getafe. Sin embargo, a diferencia de lo que sostiene este mandatario, el reglamento no contempla el cómputo de los duelos directos si estos no se han disputado y el Getafe-Real Sociedad estaba programado para el 22 de abril (1-2 en octubre en Anoeta). Así que de no poder jugarse, se aplicaría el segundo criterio de desempate, el de la diferencia general de goles. En este punto la Real y el Getafe están empatados con ese +12. El tercer criterio es el de los goles a favor, que lo gana la Real con 45 tantos por 37 del Getafe.

“Yo soy partidario de que los puestos en la clasificación hay que ganárselos en el campo, pero también hay que entender que esto es una situación anormal. Se podría jugar un partido entre nosotros si se llegara a un acuerdo. Lo que no puede ser es que se suelte esto ahora, no había ninguna necesidad. Me gustaría saber qué criterio se ha seguido en la comisión delegada para decidir esto”, abunda Ángel Torres.

“La verdad es que en ningún momento durante la comisión ha salido el nombre del Getafe y de la Real Sociedad. La UEFA aún no nos ha pedido la lista de equipos, lo hemos hecho por ir ganando tiempo”, asegura Joan Soteras, presidente de la territorial catalana de fútbol y miembro de la comisión delegada federativa.

La final de Copa.

La tercera plaza de la Liga Europa también ha airado al Valencia, séptimo clasificado. La comisión delegada federativa aprobó que será para uno de los dos finalistas de la Copa (Real Sociedad y Athletic), de acuerdo con distintas circunstancias que pueden producirse y que la federación detalla: “Si se ha jugado la final de la Copa del Rey, irá el campeón, salvo que esté entre los seis primeros. Si el campeón estuviera entre los seis primeros y, por tanto, ya clasificado, iría el equipo que ocupara la séptima plaza de Primera División… Si no se ha jugado la final: si los dos clubes están en las 6 primeras posiciones y, por tanto, clasificados, iría el séptimo; si uno de los dos estuviera clasificado entre los seis primeros, iría el otro finalista; y si ninguno de los dos finalistas estuviera entre los seis primeros, sería el de los que tuviera mejor posición en la competición liguera”.

Uno de los clubes supuestamente perjudicados por esta medida apunta que “la decisión que ha tomado la federación es porque pretende jugar la final de Copa con público, aunque sea en diciembre, y con la medida garantiza que si tiene que dar la lista antes de que se juegue la final la Real iría a la Champions y el Athletic, a la Liga Europa”. “En el caso de la Copa el criterio que se ha seguido es que la Real y el Athletic se han ganado su derecho a estar la Liga Europa como finalistas de la Copa”, afirma Joan Soteras.

Desde la federación insisten en que esta elección solo atañe a los participantes que jugarían en Europa la próxima temporada y que en ningún caso esto quiere decir que este vaya a ser el argumento para decidir qué equipo es el campeón de Liga o los que descienden. “Puede que coincida con este criterio o no, esto solo se ha hecho por si la UEFA nos pide la lista de equipos que participarán en Europa antes de que se pueda finalizar la temporada actual”, recalcan desde la federación.

Hace un mes, uno de los vicepresidentes de la UEFA, el italiano Michele Uva, ya advirtió de que “la UEFA pedirá en julio la lista de los equipos clasificados para las próximas competiciones. Acaben o no acaben los campeonatos, al final la UEFA necesitará una clasificación”.

La urgencia de la UEFA en tener una lista de los participantes es que uno de los escenarios que maneja es que en agosto se solape el final de sus competiciones de la temporada actual con las fases previas de clasificación del curso 2020-21. Todo un galimatías con tantas incertidumbres a la vista.

Fin de las ligas no profesionales sin descensos.

El pasado martes, la federación también planteó dar por finalizadas todas las competiciones del fútbol no profesional, desde Segunda B y Tercera división hasta juveniles, sin que haya descensos y resolver los ascensos mediante la disputa de eliminatorias a partido único entre los cuatro primeros clasificados y en una única sede. La federación argumenta que la propuesta responde “al fin de garantizar, al menos, el mismo número de ascensos que estaba previsto en el inicio de la competición”, y alude el organismo federativo al diseño de un plan para “incrementa el número de equipos por grupos o la creación de nuevos con grupos con una vigencia máxima de tres o cuatro temporadas”. Esta medida también ha soliviantado a clubes como el Córdoba, que ocupó la cuarta plaza de su grupo de Segunda B hasta la penúltima jornada antes de la suspensión.

Más información: EL PAÍS.