Las razones por las que el madridismo está dejando de creer en su equipo.


Las razones por las que el madridismo está dejando de creer en su equipo.

El Real Madrid perdió en Mallorca el último eslabón que permitía a su afición tener motivos para creer que este año sí se puede luchar por LaLiga tras dos ruinosas últimas temporadas. El invicto que mantenían los blancos se esfumó en la isla y, de paso, otorgó el liderato a un Barcelona que parece haber despertado de su letargo.

El partido de Son Moix viene a reflejar un titubeante inicio de campaña que quedaba difuminado por esa imbatibilidad que ya no tiene y que hace aflorar diversas inquietudes en el seno del madridismo. Inquietudes, en algunos casos, con difícil solución.

El gol. El primer gran problema blanco. Sigue sin resolverlo más de un año después de la marcha de Cristiano. Son apenas 18 goles en 11 partidos. Pocos para un equipo de la entidad de los blancos. Sólo Benzema da la talla y no es suficiente. Bale, posiblemente el que más gol tiene del equipo, va a lo suyo y apenas aporta. Con Hazard, sin ser un gran goleador, sí que se esperaba que con él hubiera más goles, al menos por los que fabrica. Jovic, el 9 que venía a pelear con Benzema, ni se ha estrenado.

Irregularidad. El Madrid lleva 11 partidos jugados esta temporada y sólo ha logrado cinco victorias. Ni la mitad. No ha ganado más de dos partidos seguidos y acumula una sola victoria en los últimos cuatro encuentros. En la Champions aún no conoce la victoria tras dos encuentros. No es un equipo fiable.

Un portero en el punto de mira. Courtois se ha convertido en el centro de todas las miradas. El mejor portero del pasado Mundial no para una con el escudo del Real Madrid y en el Bernabéu ya le han tomado la matrícula, con silbidos hacia él y aplausos para Areola.. Ha encajado nueve goles en los últimos 14 remates. Le han tirado 24 veces y 12, exactamente la mitad, han acabado en gol.

Intensidad. En Son Moix se volvió a repetir la historia. El Madrid no encara bien el inicio de los partidos, en los que recibe muchos goles. Se denota falta de intensidad. Villarreal, PSG, Brujas, Mallorca… son un tercio de los partidos en lo que va de temporada. Es un asunto que no resuelve desde el inicio de la pretemporada, como demostró en partidos como el del famoso 7-3 ante el Atlético.

Las lesiones. Hasta un total de 22 en lo que va de temporada de 16 jugadores distintos. Demasiadas para estar a mediados de octubre. La gran mayoría musculares, lo que hace pensar que hay un problema grave que resolver y que no se debe únicamente a la mala suerte. Y todavía no ha caído Casemiro, que lo juega todo y que no tiene un recambio real en la plantilla.

Centro del campo con alfileres. Si el centro del campo es la zona donde se empiezan a ganar los partidos, el Real Madrid tiene un serio problema. Primero, porque apenas tiene jugadores en esa parcela. Segundo, porque los que deben sostenerlo (Kroos y Modric) parecen haber dado ya lo máximo. Isco da la sensación de que está también en ese saco. James, que le pone mucha voluntad, no termina de tener regularidad en su juego. Y así, todo se reduce a Casemiro, el cual va a acabar explotando porque lo juega todo, y a Valverde, una fruta aún madura.

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