Muere Kobe Bryant en un accidente de helicóptero.


Muere Kobe Bryant en un accidente de helicóptero.

Kobe Bryant, la leyenda de los Lakers, falleció a los 41 años de edad tras estrellarse su helicóptero privado en Calabasas, una localidad al norte de los Angeles, cuando se dirigía con su hija Gianna María Onore, una de las nueve víctimas mortales del accidente, a un partido de baloncesto de la pequeña de 13 años. El Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles confirmó a las pocas horas del siniestro que no había habido supervivientes.

El suceso se produjo a las 10.00 de la mañana (hora estadounidense) y su muerte provocó una auténtica conmoción mundial que trascendió al mundo del deporte. Porque su grandeza, incluso viviendo en Los Angeles, eclipsaba a la de las grandes estrellas de Hollywood, que se sumaron a las condolencias y lloraron su pérdida como tantos y tantos compañeros de la NBA, a los que se unieron los de la MLB, la NHL, la NFL, la inmensa mayoría de los equipos de baloncesto y fútbol europeos (incluso Neymar le dedicó ayer su segundo gol ante el Lille) y todos los grandes de la música, el cine, el mundo del arte y la política.

Las autoridades de California están investigando el motivo del accidente, aunque según testigos presenciales el aparato se desplomo haciendo círculos desde unos 100 metros de altura cuando volaba, según las primeras pesquisas de los investigadores oficiales, a unos 200 km/h. Según estas mismas fuentes el vuelo duró cerca de 13 minutos antes de estrellarse cerca de Las Virgenes Road, en Calabasas, a unos 45 kilómetros al norte de Los Angeles.

El helicóptero (tenía en propiedad uno del modelo Sikorsky S-76) era el medio habitual de transporte de Kobe Bryant para moverse por Los Ángeles. De hecho, cuando jugaba en los Lakers solía desplazarse al Staples Center volando. En esta ocasión no jugaba él, sino su hija Gianna María, que tenía partido en Thousand Oaks con la Mamba Academy, equipo que dirigía su padre.

Desolación y tristeza.

En cuanto las autoridades confirmaron su fallecimiento, las condolencias y muestras de pésame se sucedieron de una punta a otra del planeta que asistía desolado, en algunos casos sin llegar a creerse que hubiese sucedido en realidad, a la pérdida de uno de los deportistas más grandes de la historia. En España a uno de los que más le dolió por la amistad que mantenía con él fue a Pau Gasol, que compartió vestuario con él en los Lakers durante seis temporadas y media. El catalán tardó en reaccionar y cuando se manifestó en las redes estaba destrozado: «Mucho más que devastado… mi hermano mayor… no puedo, no puedo creerlo».

Más tardaron en enterarse los jugadores de los Lakers, el equipo en el que jugó durante 20 temporadas y con el que ganó cinco anillos de campeón de la NBA, a los que la trágica noticia sorprendió volando desde Philadelphia, donde habían jugado la noche anterior, a Los Ángeles. Cuando les comunicaron la noticia nada más aterrizar el grupo quedó hundido. Pudo verse visiblemente afectado entre un mar de lágrimas a LeBron James, que la noche anterior había superado a Kobe en el ranking de anotación histórico de la NBA arrebatándole el tercer puesto. Bryant demostró su enorme categoría felicitándole por el logro y mostrándole todo su respeto.

Sí sorprendió que la NBA, que tiene a todo el mundo acostumbrado a cuidar estos detalles, no suspendiese los siete partidos que había previstos para anoche, máxime cuando al conocerse la noticia aún no había comenzado ninguno de ellos. Hubo actos aislados en todos ellos, como en el Spurs-Raptors, en el que los dos primeros ataques de ambos equipos se consumieron sin que ninguno de los integrantes de los dos quintetos titulares hicieran nada por jugar el balón.

La NBA como institución si lanzó un mensaje oficial a través de su Comisionado, Adam Silver: «La familia de la NBA está desolada por el trágico fallecimiento de Kobe Bryant y su hija, Gianna. Durante 20 temporadas Kobe nos mostró lo que es posible cuando el talento notable se combina con una absoluta devoción por ganar. Fue uno de los jugadores más extraordinarios en la historia de nuestro deporte con logros legendarios: cinco campeonatos de la NBA, un premio MVP de la NBA, 18 selecciones de estrellas de la NBA y dos medallas de oro olímpicas», subrayó Silver. «Pero será más recordado por inspirar a personas de todo el mundo a recoger una pelota de baloncesto y competir lo mejor que puedan. Fue generoso con la sabiduría que adquirió y lo vio como su misión compartirlo con las futuras generaciones de jugadores, deleitándose especialmente al transmitir su amor por el juego a Gianna».

Adiós de los más grandes.

Las grandes figuras del deporte mundial le rindieron tributo con mensajes de respeto. El más grande, Michael Jordan, fue muy elocuente: «Era mi hermano pequeño, una fiera competitiva, no me lo puedo creer», escribió. También Tiger, Phelps, Lewis Hamilton, Maradona o Messi, entre otros, mostraron dolor por su pérdida.

Y los aficionados de los Lakers, que llenaron de velas y flores las inmediaciones del Staples, donde la franquicia tenía pensado hacerle una estatua a Kobe, que él ya no verá.

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