Real Betis-Sevilla FC (0-2): Dos tiros en el pie para descorchar la botella nervionense.


Real Betis-Sevilla FC (0-2): Dos tiros en el pie para descorchar la botella nervionense.

El derbi sevillano del regreso del público a los estadios se decantó con claridad del lado nervionense, aunque fueron sendos tiros en el pie del Real Betis los que ayudaron a descorchar la botella del Sevilla FC, superior en sensaciones pero incapaz de ponerse por delante mientras duró la inferioridad. La expulsión absurda de Guido Rodríguez al filo del descanso terminaría por aclarar el panorama para los blanquirrojos, que asediaron la meta de Tello para adelantarse con un zurdazo de Acuña y sentenciar gracias a un autogol de Bellerín, a quien le fue anulado un gol en la primera mitad por un fuera de juego justo pero existente. Los foráneos se levantan tras su K.O. en Champions, mientras que su anfitrión queda tocado, después de tres derrotas consecutivas sin ver puerta. Ahora, un largo parón en Heliópolis.

El primero en avisar fue el cuadro nervionense, gracias a una caída hacia la izquierda de Rakitic y una buena apertura para Acuña, que mejoró la jugada con un centro medido a la cabeza de un Ocampos que la peinó lejos de la portería. Arrancaron con una eficaz presión alta y mucha intensidad los de Lopetegui, que complicaron la salida verdiblanca y, además, quitaron el balón a su anfitrión, lo que peor le viene a los de Pellegrini. Fekir lo intentaría desde lejos, pero la iniciativa continuaba del lado blanquirrojo, sin que el paso al frente de los heliopolitanos surtiera efecto.

Cumplido el cuarto de hora, Bravo se estiró para despejar un peligroso centro-chut de Ocampos, si bien estaba más adelantado el hombre que buscó cabecearlo, Rafa Mir. Se veía muy incómodo al Betis, sin dar dos pases seguidos y persiguiendo sombras. Con todo, en un derbi tan parejo como a priori se presenta el primero de la 21/22 todo podía cambiar en un minuto. Y casi lo logra Rodri, con una mezcla entre tiro y servicio al área que Bono despejó no sin problemas. De hecho, en cuanto Canales se incrustó en la sala de máquinas para oxigenar la salida, comenzó a encontrar socios y, su equipo, mucha más fluidez.

El recuperado equilibrio provocó dos faltas muy seguidas y protestadas de Jordán, la segunda al borde del área para que Fekir disparara contra la barrera, al tiempo que el juego se volvió más feo, subterráneo. Rakitic, en una acción que se repitió varias veces en el primer tiempo, cabeceó desviado un servicio de Ocampos, estando el croata solo como la una en el área pequeña. El gol comenzó a merodear por ambos porterías, empezando por la de Bono, que no pudo hacer nada en la colada hasta la línea de fondo de un Héctor Bellerín que le batió entre las piernas, aunque el tanto quedó anulado por un fuera de juego muy justo del catalán. A renglón seguido, Montiel centró en posición correcta y Bravo se encontró el balón suelto, tras errar Rafa Mir incomprensiblemente a puerta semivacía.

Pero Guido Rodríguez, porque hay que achacárselo a él y sólo a él, no a Mateu, dejó a su equipo en una posición muy comprometida al filo del descanso. Una pérdida obligó al argentino a entrar por detrás a Rafa Mir, lejos de Bravo pero en el inicio de una transición prometedora, con lo que vio la segunda amarilla. La primera, nada más empezar e igualmente lejos de las porterías, era la que no tenía que haber visto un futbolista habitualmente inteligente en estas lides. Un error que condicionaría la segunda mitad sin duda. De momento, el Betis se quedó sin referencia, optando el ‘Ingeniero’ por meter a Carvalho y dejar solo a Nabil flotando arriba.

La reanudación pintaba a suplicio para los locales, que se salvaron a los seis minutos, tras un nuevo pase atrás de Montiel desde la línea de fondo que acabó rematando con su pierna mala Acuña para que Bravo despejara y Ocampos, desde el suelo, no apuntillase, como luego se le quedó atrás a Lucas a servicio de nuevo del ex de River. Tanto fue el cántaro a la fuente que terminó desbordándose, merced a un zurdazo del ‘Huevo’, esta vez con su piena buena, imposible para el meta verdiblanco. La lógica se imponía por la vía rápida. Incluso, no llegó la sentencia de milagro en otro pase de Montiel que se paseó por boca de gol, con Rafa Mir y Lamela prestos para empujarla. Pellegrini no se lo pensó más y decidió que, de perdidos, al río: Tello y Juanmi, al campo.

En el 72, un doble acercamiento local demostraría el riesgo necesario asumido en La Palmera, aunque el centro de Álex Moreno no encontraría rematador, al tiempo que la escaramuza posterior de Fekir en la frontal acabaría con un disparo mordido de Tello al lateral de la red. Lopetegui, que no quería problemas, introdujo en el campo a dos especialistas en la conducción y la ruptura de líneas, Papu Gómez y Óliver Torres. Las diferencias sobre el verde se antojaban suficientes, aunque la parquedad en el marcador invitaba al Betis a ir a por todas, aun con la posibilidad de encajar el segundo. A doce del epílogo, se pidió un penalti de Koundé a tiro de Fekir que no fue, ya que el balón le rebotó en el costado.

El amago de reacción quedó cortado con un tiro en el pie, ya que Bellerín, en su intento por despejar, introdujo el balón en su propia portería. No pasaría nada más digno de reseñar, porque la falta que botó Tello se fue desviada, al tiempo que los visitantes contemporizaron sin querer hacer más sangre.

FICHA TÉCNICA.-

Real Betis: Bravo; Bellerín, Pezzella, Edgar, Álex Moreno; Guido Rodríguez, Guardado (Juanmi 63′); Rodri (Tello 63′), Fekir (Joaquín 87′), Canales; y Willian José (William Carvalho 46′).

Sevilla FC: Bono; Montiel, Koundé, Diego Carlos, Acuña (Augustinsson 87′); Fernando, Joan Jordán (Óliver Torres 75′), Rakitic (Delaney 82′); Lamela (Papu Gómez 75′), Ocampos y Rafa Mir (Munir 82′).

Árbitro: Mateu Lahoz (valenciano). Expulsó por doble amarilla al verdiblanco Guido Rodríguez (45′). Amonestó al local Tello y al visitante Diego Carlos.

Gol: 0-1 (55′) Acuña; 0-2 (81′) Bellerín, en propia puerta.

Incidencias: Encuentro de la jornada 13ª de LaLiga, disputado en el Estadio Benito Villamarín de Sevilla ante 50.534 espectadores, un millar largo sevillistas.

Más información: ESTADIO DEPORTIVO.