Reinado incuestionable del Barcelona.


Reinado incuestionable del Barcelona.

No es sólo ganar, también es cómo hacerlo. El Barcelona ha llegado a un grado de exquisitez que da la impresión de que no exista rival que pueda hacerle frente. En la final de Copa ganó a un Levante voluntarioso y batallador que se conectó excesivamente a un partido entretenido, intenso y con goles.

Sólo le hicieron falta 278 segundos a las culés para estrenar el marcador. Un córner botado por Martens con la diestra lo iba a rematar con la testa Guijarro al fondo de la jaula. El castillo de naipes formado por el Levante, donde destacaba el muro defensivo de cinco jugadoras, se derrumbó a las primeras de cambio.

Las granotas se mostraron como un equipo frágil, dubitativo, carente de ideas ante la superioridad azulgrana. Intentaban enderezar el rumbo cuando llegó el segundo tanto del Barcelona. Se nuevo Martens, que ha llegado de dulce al final de temporada, centraba desde la zurda para que Alexia, de espaldas, se aprovechara de una mala salida de Valenzuela para tocar con la cabeza y colar el balón en la portería. La sutileza con la que mima el balón la capitana del Barcelona es propia sólo de grandes artistas.

Brecha antes del descanso.

Antes de la media hora de espectáculo llegó el tercero del Barcelona. De nuevo Martens de asistente, esta vez de falta botada desde la frontal, y Torrejón de cabeza ganando el hueco entre la meta y la defensa rival. El Levante tuvo un par de oportunidades para poner picante a la final, pero al cabezazo de Toletti y al disparo de Alba les faltó dirección. Y quizás creérselo.

El Barcelona levantó el pie del acelerador en la segunda parte. Tampoco necesitaba correr para generar ocasiones y aún jugando al ralentí fue capaz de estar más en campo ajeno que en el propio y llegar con cierta asiduidad a la meta defendida por Valenzuela. Sin embargo, la máxima dice que en el fútbol los regalos se suelen pagar caros y el Lavente aprovechó el presente de la relajación para meterse en el partido.

Susto del Levante.

Dos goles en ocho minutos cambiaron la cara al partido. Primero fue Alba quien aprovechó un balón en largo de Toletti y un mal despeje de Pereira para ganar la partida a Cata y definir a placer en línea de gol. La albaceteña es al primera jugadora que marca dos goles a la azulgrana esta temporada. Luego sería Banini quien redujera distancias al cazar un rechace a disparo de Esther, mandando el balón al fondo de las mallas tras hacer escala en la madera.

Toque de corneta para un equipo que no contaba con el sorpasso. El Barcelona volvió a revolucionar el partido, estiró líneas y presionó la primera línea de rival. Allí robó un balón que acabaría suponiendo el cuarto tanto azulgrana con la firma de Alexia.

El partido estuvo entretenido hasta el final. En el carrusel de cambios Cortés optó por lo físico para administrar la renta y Pry por la pólvora de quien ataca a la desesperada. Mejor nadar y morir en la orilla que dejarse ir por la corriente sin ni siquiera intentarlo.

Emoción hasta el final.

El Barcelona aprovechó los huecos generados en ese escenario para generar nuevas ocasiones. La más clara fue una internada de Martens cuyo centro remató Crnogorcevic al palo. El luminoso no se volvió a alterar (metafóricamente, ya que el videomarcador estuvo apagado durante todo el partido) y la corona copera se quedó en el reino de un Barcelona que pone la guinda a una temporada de ensueño. Vicky levantó el trofeo al cielo de Leganés ante un Palco donde no estuvieron Laporta, Rubiales ni Letizia. Y es que, para reinas, ellas.

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