Sevilla FC – Inter: Leyenda entre las leyendas (3-2).


Sevilla FC – Inter: Leyenda entre las leyendas (3-2).

No sé. No sé. No sé cómo empezar estas líneas. No sé. El abrazo de Banega con Monchi me acongoja. La mirada al cielo de Navas me oprime el pecho. El Sevilla, ¡Ay, Sevilla! Pero cómo haces estas cosas. Otra vez regalando sueños; otra vez enseñándole al mundo tu corazón. Sevilla Fútbol Club, el camino que subir en la desesperación, Sevilla Fútbol Club, el sueño de una noche de verano, Sevilla Fútbol club, niño que a nada teme; Sevilla Fútbol Club, veterano que llora. Sevilla Fútbol Club. Cuánto regalo junto. Ayer, en otra noche para la historia, el Sevilla se coronó por sexta vez como campeón de la Liga Europa y agrandó aún más una leyenda que lo coloca para la posteridad. Grande entre los más grandes, soñador entre los soñadores.

La UEFA debería cambiar ya el nombre de la copa. La copa del Sevilla estaría bien. O la copa de Nervión. O la copa del sevillismo. Algo así podría estar bien… Nadie la quiere tanto. Otra vez, sí. Las veces que haga falta, debió pensar Monchi cuando regresó de Roma y se puso a dibujar una ilusión para disfrute del que siente como él. Desde donde escribo me pregunta un periodista italiano cuál es el secreto del Sevilla. Y yo, sinceramente, no sé qué decirle. Le hablo de la importancia el grupo y me mira con desazón. No sé qué decirle. Si le hablo de mística pensará que no ando bien del coco, pero, entre usted y yo, algo espiritual debe haber… ¿Verdad? Desde aquel gol de Antonio Puerta al Schalke 04 en abril del 2006 la única película que conozco termina casi siempre con el mismo final: campeón de la UEFA/Liga Europa.

Juegue contra quien juegue. Roma, Wolves, Manchester y ayer, Inter de Milán, captaron lo que es el Sevilla. ¡Que le pregunten a ellos cuál es el secreto de este Sevilla! Hoy, desde la ventana que me abre ABC de Sevilla, prefiero resaltar la figura de un Lopetegui que abrió a su llegada las dudas de Nervión y que ha abierto la puerta de la gloria. ¡Qué entrenador! ¡Qué manera de trabajar! ¡Qué manera de chillar en Colonia! Honor para Lopetegui, ejemplo del cambio. Igual que Bono. El ejercicio del portero marroquí da para muchos análisis. Si alguna vez, algún familiar o amigo le dice que está disgustado y apesadumbrado porque no le están saliendo las cosas bien, póngale usted por favor los vídeos de Bono en Alemania. En febrero, Bono, tras jugar ante el Cluj y cometer un error garrafal que casi cuesta la eliminación, era la decepción y la contrariedad para la hinchada nervionense. Hoy, seis meses después, es una estrella.

El ejemplo del Sevilla FC.

El Sevilla y su fútbol resulta un paralelismo con la vida, la manera de hacerle ver al mundo que la constancia y la ilusión casi siempre te llevan al éxito. ¿Qué cree que pensará el duelo de la Roma? ¿O el del Wolves? ¿O el del Manchester United? ¿O ayer el del Inter de Milán? Los cuatro rivales en Alemania superan con creces el presupuesto del Sevilla y los cuatro están ya en su casa viendo las caras de felicidad de los sevillistas. Moraleja: el Sevilla Fútbol Club es otra cosa.

Ayer, también, ganó el Sevilla con el ideario de valores que comprometen a cualquiera. Aunque marcó primero el Inter con un gol de penalti de Lukaku tras derribar Diego Carlos al delantero belga dentro del área, el Sevilla se repuso con facilidad y apenas diez minutos más tarde empataría con el tanto de cabeza de De Jong a pase de Navas. El Sevilla se gustaba, fiel a su patrón y con poco llegaba al área del Inter. Sería así, y tras el lanzamiento de una falta por Banega, como llegaría el segundo tanto del delantero holandés. Del 0-1 al 2-1 en el minuto 33. Sin embargo, el Inter le pagó con la misma moneda y dos después haría su segundo tanto, también de falta. Godín, solo dentro del área pequeña, no perdonaría ante Bono. Ya en la segunda parte, reflejo perfecto de lo que es este Sevilla, los jugadores de Lopetegui sobrepasaron a un Inter angustiado y molesto con la presión tan alta. El Sevilla estaba llevando al partido donde quería, como contra el Manchester, preparando, pasito a pasito, el asalto final. En otra falta lanzada por el mágico Banega, Diego Carlos se quedó en el aire para hacer una chilena que desvió Lukaku y que supuso el 3-2. Quedaban sólo 15 minutos, los minutos de la angustia, los minutos de los luchadores, los minutos de un Sevilla Fútbol Club que supo aguantar lo que fuera para darle a su gente la sexta copa de la Liga Europa. Leyenda entre las leyendas.

Más información: ABC SEVILLA.