«Soy humana, estaba cegada por el dolor y traté de ocultarlo».


«Soy humana, estaba cegada por el dolor y traté de ocultarlo».

«Soy humana». Es el mensaje críptico que dejó Sha’Carri Richardson horas antes de que se hiciera público su positivo por cannabis en los Trials de Estados Unidos, en los que arrasó en 100 metros. Era una noticia bomba, porque esta atleta con reminiscencias de cultura trap será sancionada un mes y se perderá muy probablemente los Juegos de Tokio. Allí, este nuevo meteorito del atletismo (corre en 10.72 los 100), tenía previsto darse a conocer al planeta entero. No estará.

La sanción termina el 28 de julio, los 100 metros comienzan el 30. Podría correr, pero al haber dado positivo en los Trials, su clasificación queda anulada, salvo que la estricta Federación Americana haga una rara excepción (se especula con que sí pueda correr el relevo 4×100 el 6 de agosto)…

Tras hacerse público su positivo, Richardson confesó su ‘pecado’ y admitió la sanción. «Sé lo que hice, no busco empatía, asumo la responsabilidad de mis acciones. Soy una humana más, que corre algo más rápido que los demás», afirmó la velocista de Dallas, de 21 años, con una historia personal complicada, que reconoció que intentó evadirse de los problemas al conocer la muerte de su madre biológica: «Estaba cegada por el dolor y traté de ocultarlo».

La propia Sha’Carri es consciente de que no estará en Tokio. Así lo lanzó en su último serial de tweets. «Lo siento, no podré ser campeona olímpica este año, pero seré campeona mundial el que viene. Todas estas personas que saben como vivir, me alegra no ser una de ellas».

Ocasio-Cortez y Biden se mojan en el caso.

Activista en sus redes, Richardson se ha caracterizado por su tono directo en las ruedas de prensa y una personalidad propia que había llamado la atención hasta en el Parlamento de Estados Unidos. Tal es su influencia que hasta Alexandria Ocasio-Cortez, la popular política demócrata, se ha posicionado a favor de Sha’Carri y pide que no sea sancionada: «Esta decisión carece de base científica. Tiene sus raíces únicamente en el racismo sistémico que ha impulsado las leyes contra la marihuana desde hace mucho tiempo. Mi equipo trabaja para que esta sanción sea revocada».

Tanto ha trascendido el tema en Estados Unidos, que hasta Biden fue preguntado por el asunto. «Las reglas son las reglas», respondió el presidente, que, sin embargo , tuvo palabras de afecto para Richardson: «Estoy orgulloso de ver cómo ha admitido su responsabilidad».

USADA: «Es desgarrador, pero las reglas son claras».

Pero la realidad es que Richardson está fuera de juego, porque la normativa de la USADA (Agencia Antidopaje) y de la Federación son muy estrictas. Y, sin embargo, ambas instituciones coinciden en que la situación de la velocista es devastadora. «Las reglas son claras, pero esto es desgarrador a muchos niveles. Valoramos su aceptación de la culpa y esperamos que sirva de ejemplo», dijo Travis Tygart, director de la USADA, que considera el cannabis «una sustancia peligrosa». El debate está abierto, ¿beneficia al rendimiento o no?

El duelo de Sha’Carri Richardson (10.72) frente a la jamaicana Shelly-Ann Fraser-Pryce estaba llamado a ser una de las grandes carreras de atletismo en los Juegos. Por el contraste entre ambas, Richardson agresiva y directa, Fraser-Pryce, experimentada y siempre sonriente. El combate tendrá que esperar… El cannabis se cruzó en el camino.

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